El huevo es de las mascarillas caseras más populares porque aporta proteína. Pero no le sienta bien a todo el mundo, y hay un par de errores que arruinan el resultado.
Tabla de contenidos
Cómo hacerla
- Bate una yema (o un huevo entero si tu cabello es largo) con una cucharada de aceite de oliva.
- Aplícala por el cabello húmedo, evitando mucho contacto con el cuero cabelludo si lo tienes sensible.
- Déjala 15 a 20 minutos.
- Enjuaga con agua fría o tibia, nunca caliente: el agua caliente cuece el huevo y queda pegado.
Cuándo conviene y cuándo no
- Suele ir bien si el cabello está seco o maltratado por planchas y tintes.
- Mejor evitarla si eres alérgica al huevo o si tu cabello ya se siente rígido o quebradizo, porque el exceso de proteína lo endurece.
Si quieres otra opción más suave, compara con la mascarilla de miel y aceite de oliva.
Si quieres ver todas las opciones juntas, mira la guía de mascarillas caseras para el cabello.






